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No cabe duda de que la tortilla es una de las expresiones culinarias del huevo más conocidas y veneradas por todo el planeta. La extrema sencillez de su preparación en la forma más básica y el efecto que sin embargo tiene como lienzo para experimentar con todo tipo de complementos y recetas dan mucho juego, y todo ello sin olvidarnos del buen aporte nutricional que supone. Si además tenemos la ocasión de prepararla con unos buenos huevos ecológicos, podremos disfrutar de un sabor incomparable.

¿Te has encontrado alguna vez dos yemas juntas en el mismo huevo? Se estima que sucede en una de cada mil unidades, de modo que es algo que resulta poco común pero relativamente fácil de ver en algún momento, a poco que acostumbres a comprar huevos y usarlos en tu cocina. ¿Cuál es la explicación de este fenómeno? ¿Tiene alguna implicación para su consumo? Te lo contamos todo.

Seguro que te has dado cuenta, una yema puede ser amarilla tirando a blanquecina o ser del naranja más intenso. El caso es que no hay dos huevos iguales, de unos a otros podemos encontrar diferencias notables. En nuestro punto de venta de huevos sabemos que, son muchas las ocasiones en las que podemos encontrar pequeñas manchas marrones o rojas en este alimento. Son muchos los clientes que, a menudo, nos consultan sus inquietudes y esta es una de las más frecuentes.