Existen muchos tipos de huevos para preparar, y los huevos escalfados se han convertido en un auténtico placer culinario. Se caracterizan por una clara bien cuajada y compacta, que queda correctamente pegada a una yema completamente líquida. También conocidos como huevos poché, son ideales para añadir a cualquier plato, a una tostada, o para mojar pan en ellos. A simple vista parecen complicados de realizar, pero nada más lejos de la realidad. ¿Quieres saber cómo prepararlos para que queden perfectos?

Los huevos tienen un gran valor nutritivo y son muy versátiles, ya que es posible cocinarlos de diferentes formas y realizar una infinidad de recetas culinarias exquisitas. Lo que es importante y mucha veces se nos olvida, es conservarlos de forma adecuada. Como una de las mejores granjas ecológicas de gallinas, sabemos las graves consecuencias que puede tener conservar los huevos de forma errónea, poniendo especial cuidado en los efectos que puede provocar el calor, sobre todo en aquellos platos en los que se utiliza en crudo.

Comprar huevos ecológicos es una tendencia en alza, y cada vez son más los supermercados que venden este producto en España y en Europa. La preocupación por los alimentos que ingerimos, la vida de los animales que nos alimentan y por el medioambiente, se ha incrementado durante los últimos años, y para mucha gente es muy importante llevar una alimentación adecuada alejada de los ultraprocesados. Los huevos son uno de los alimentos en los que primero ponen su atención. Para asegurarse de que los huevos que se adquieren son ecológicos en lugar de camperos o de otro tipo, es necesario fijarse en el etiquetado de huevos. En este caso, deben de tener asignado el número 0. ¿Cómo deben ser estos huevos para ser considerados como ecológicos?

Actualmente, uno de los productos ecológicos que encontramos en los supermercados con más facilidad son los huevos. Cada vez son más las granjas de gallinas ecológicas que distribuyen sus huevos, que ya están al alcance de todos. Sin embargo, todavía hay mucha gente que no tiene del todo claro cómo diferenciar los huevos ecológicos de los convencionales.

El código

Uno de los principales factores a la hora de saber si un huevo es ecológico, es el código de números y letras que puedes encontrar tanto en el envase, como en la cáscara del huevo.

Hay cuatro tipos de huevos, que se clasifican en base a su sistema de cría, y el primer dígito de este código indica a cuál de ellos pertenece el huevo en cuestión. De esta forma, si el primer dígito es el 0, estaríamos ante un huevo ecológico; si se trata de un 1, el huevo sería campero; en caso de ser un 2, estaríamos hablando de gallinas criadas en suelo; y un 3 haría referencia a los huevos convencionales que provienen de gallinas criadas en jaulas.

Huevos camperos vs. ecológicos

Tanto los huevos ecológicos como los camperos tienen su origen en gallinas que se crían en corrales al aire libre. Sin embargo, las primeras consumen un pienso ecológico y tienen que cumplir una normativa específica, en la que se prohíbe el uso de cualquier sustancia química o de origen artificial. Además, las gallinas deben estar libres y en campos en los que no se hayan usado ningún tipo de abonos químicos o plaguicidas.

El sabor

Otra de las diferencias clave es el sabor. Un huevo ecológico tendrá un sabor más intenso y auténtico que un huevo convencional. Esto se debe a la gran diferencia en la cría de las gallinas.

Un error habitual, como bien sabemos en Granjas Redondo, es pensar que el color de la yema o la cáscara son también factores diferenciadores. El color de la yema está influenciado por los pigmentos que se añaden a los piensos. Por lo tanto, un huevo ecológico no tiene por qué ser más naranja que uno convencional, por ejemplo. Además, el tamaño y el peso, o el color de la cáscara, tampoco son elementos determinantes en la diferenciación. En el caso de la cáscara, por ejemplo, el color depende de la raza de la gallina.

Este 12 de octubre se celebró el Día Mundial del Huevo. No es que coincida con nuestro festivo nacional, sino que se realiza cada año en el segundo viernes de octubre. Una jornada tan buena como cualquier otra para comprar huevos ecológicos y recrearse en todas las posibilidades que ofrece su sabor… pero también para conocer un poco más de la importancia de este alimento en la dieta y la cultura de las sociedades de todo el mundo, así como de lo que aportamos desde granjas como la nuestra a la hora de mejorar las condiciones de su producción y, con ello, las propiedades del huevo que llega al consumidor.

No cabe duda de que la tortilla es una de las expresiones culinarias del huevo más conocidas y veneradas por todo el planeta. La extrema sencillez de su preparación en la forma más básica y el efecto que sin embargo tiene como lienzo para experimentar con todo tipo de complementos y recetas dan mucho juego, y todo ello sin olvidarnos del buen aporte nutricional que supone. Si además tenemos la ocasión de prepararla con unos buenos huevos ecológicos, podremos disfrutar de un sabor incomparable.

Existen muchos alimentos en el mercado que pueden aportarnos proteínas a nuestra dieta. Sin embargo, los huevos van un paso más allá. Este superalimento aporta proteínas de gran calidad, superiores incluso a las que podemos encontrar en carnes y pescados. De hecho, los huevos obtenidos en granjas ecológicas de gallinas cuentan con muchos otros nutrientes beneficiosos, además de las proteínas, como por ejemplo vitaminas y minerales.

Cuando los huevos fueron considerados uno de los alimentos responsables del aumento del colesterol entra la población, su ingesta fue desterrada de las dietas saludables. Sin embargo, numerosos estudios posteriores han demostrado que esta afirmación no se sostiene, más bien al contrario. Actualmente, sabemos que la contribución de este superalimento al colesterol es un mito, como también conocemos los innumerables beneficios de consumo huevos ecológicos.

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